De acuerdo con nuestras políticas, para la debida confección de instrumentos públicos que digan relación con la compra, venta o constitución de derechos reales sobre inmuebles, bienes raíces, se requiere:

a. Certificados emitidos por el Conservador de Bienes Raíces competente:
i. Certificado de dominio vigente.
ii. Certificado de hipotecas y gravámenes.
iii. Instrumento público por medio del cual se adquirió el inmueble, título
de dominio o escritura de la propiedad.

Otros:

i. Certificado de avalúo, proporcionado por el Servicio de Impuestos Internos.
ii. Para el caso de inmuebles afectos al pago de contribuciones territoriales, se debe acompañar certificado que dé cuenta de la situación tributaria al día del inmueble, emitido por la Tesorería General de la República.
iii. En el caso de inmuebles en los cuales se ha procedido con la modificación de la numeración asignada por la respectiva Municipalidad, se deberá acompañar el respectivo Certificado de Número Municipal.

De acuerdo con nuestras políticas, para la debida confección de instrumentos que digan relación con la compra, venta o constitución de derechos sobre vehículos motorizados, es requerido:

i. Certificado de anotaciones vigentes, cual deberá ser requerido ante el Registro Civil el mismo día en que se procederá con acto del cual se trate.
ii. Permiso de circulación vigente.
iii. En caso de vehículos para el transporte de carga pesada o vehículo de transporte de pasajeros, el Servicio de Registro Nacional de Vehículos Motorizados exige para proceder con la debida inscripción, que se verifique un aviso de venta, cual deberá ser requerido ante el Servicio de Impuestos Internos presentando una copia autorizada del respectivo contrato de compraventa.

Respecto de la facultad con la que cuentan los trabajadores en orden a verificar la reserva de sus derechos, para eventuales y futuras acciones legales, se ha declarado por parte de nuestros tribunales de justicia que la irrenunciabilidad de los derechos a que se refiere la norma contenida en el artículo 5, inciso segundo del Código del Trabajo, a saber, que los derechos establecidos por las leyes laborales son irrenunciables, mientras subsista el contrato de trabajo, rige durante la vigencia de la relación laboral, de modo que nada obsta que, al término de ella, las partes puedan libremente pactar y convenir lo que estimen en relación a sus derechos, sobre todo si se considera que el trabajador, en el acto de la suscripción del finiquito, puede hacer reserva para entablar con posterioridad la acción tendiente a reclamar la o las prestaciones no reconocidas por su empleador.

Los órganos que se relacionan directamente con el tema son las respectivas Inspecciones Provinciales del Trabajo y los Tribunales del Trabajo competentes.

Se distinguen dos grandes tópicos en torno a este tema.

El primero dice relación con la firma de instrumentos públicos conferidos en el oficio notarial, donde la firma cumple su rol tradicional, esto es, constituirse en el símbolo de la aquiescencia o aceptación de los comparecientes en relación con los términos del instrumento en el cual han comparecido. De ahí que el artículo 407 del Código Orgánico de Tribunales, faculte a los particulares a solicitar al Notario la lectura del instrumento en alta voz antes de firmarlo. Por otro lado se dispone, en el artículo 408 del cuerpo legal en comento, que si alguno de los comparecientes o todos ellos no supiere firmar, lo hará a su ruego uno de los otorgantes que no tenga interés contrario, según el texto de la escritura, o una tercera persona, debiendo los que no firmen poner junto a la del que la hubiere firmado a su ruego, la impresión del pulgar de la mano derecha o, en su defecto, el de la izquierda.

Por último, en este punto, se considera que una persona firma una escritura o documento no sólo cuando lo hace por sí misma, sino también en los casos en que se supla esta falta en la forma antes indicada, esto es, en el caso de las firmas a ruego.

El segundo tópico dice relación con aquellos instrumentos privados que ya han sido firmados por los particulares y que son presentados a la autorización del Notario. En este sentido y de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 401 N° 10, del Código Orgánico de Tribunales, es una facultad del Notario autorizar las firmas que se estampen en documentos privados, sea en su presencia o cuya autenticidad les conste. Luego el modo de verificar la autenticidad de las firmas que se le presentan es mediante la firma en su presencia.

De acuerdo con el artículo 210 del Código Penal, el que ante la autoridad o sus agentes perjurare o diere falso testimonio en materia que no sea contenciosa, sufrirá las penas de presidio menor en sus grados mínimo a medio y multa de seis a diez unidades tributarias mensuales.

Se cuestiona respecto del modo en que ha de verificarse la revocación de un mandato conferido en su momento por instrumento público. En este sentido y de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 2164 del Código Civil la revocación del mandante puede ser expresa o tácita, siendo la tácita el encargo del mismo negocio a persona distinta.

Luego, si se considera lo dispuesto en el artículo 1707 del Código Civil, los instrumentos privados conferidos por los contratantes para alterar lo pactado en un instrumento público, no producirán efectos contra terceros, esto es, les son inoponibles, así como les son inoponibles las contraescrituras públicas, cuando no se ha tomado razón de su contenido al margen de la escritura matriz cuyas disposiciones se alteran en la contraescritura, y del traslado en cuya virtud ha obrado el tercero. De lo dicho se coliga la necesidad de proceder con la revocación del mandato conferido por instrumento público, mediante un nuevo instrumento público, el cual deberá ser anotado marginalmente en la matriz del mandato revocado.

La relación laboral que surge con la firma de un contrato de trabajo, genera derechos y obligaciones para las partes. Desde el punto de vista del empleador se genera la obligación de proceder con el pago de todas y cada una de las prestaciones laborales adeudadas al trabajador y cuales se desarrollan a lo largo del Código del Trabajo. Desde el punto de vista del trabajador, dichas prestaciones laborales adeudadas constituyen derechos irrenunciables que deben ser respetados por el empleador, circunstancia desde la que surgen acciones legales para el cobro de éstas.

La correcta determinación de los conceptos a demandar por parte del trabajador determinará una correcta solución a las eventuales acciones legales que procedan y dentro de esta óptica, la Dirección del Trabajo pone a disposición de los trabajadores una herramienta eficaz para aproximarse a dicho cálculo. La herramienta en comento la puede encontrar en: http://www.dt.gob.cl y dirigiéndose al vínculo de simuladores.

En términos simples, letra de cambio es aquel título crediticio que contiene la orden, no sujeta a condición, de pagar una cantidad de dinero, en la época fijada en el mismo instrumento o a su presentación, que obliga al aceptante o librador a cumplirla a favor del beneficiario designado, a su orden o al portador de la misma, según sea el caso, obligando del mismo modo a cumplirla a aquellos sujetos que dispusieran su circulación ya sea por endoso traslaticio y a los que hayan garantizado su pago, por alguno de los nombrados.

Mientras que el pagaré es aquél título crediticio que contiene la promesa, no sujeta a condición, de pagar una suma de dinero a su vencimiento, ya al beneficiario o sujeto designado, ya a su orden o al portador de la misma, según sea el caso, y que obliga a su cumplimiento al suscriptor, a los endosantes y avalistas de unos y otros. Se le conoce también como una confesión de deuda, unida a la promesa de su pago.